Una partida. Eso era todo lo que nuestro rey necesitaba como prueba definitiva.
Intercambiaron miradas durante todo el juego, ella se fijaba en cada sutil movimiento y danzaba por la sala con un brillo especial, poderosa.
El monarca difícilmente disimulaba el deseo que se encendía por momentos, paralizado. Los presentes, admiraban el baile, atónitos ante la estrategia ensayada de la dama.
Se acercó a su oído y "Jaque mate", susurró. Nunca debió enamorarse del enemigo.
domingo, 18 de septiembre de 2011
miércoles, 31 de agosto de 2011
Trigésimo primera sinfonía
¿Lo oyes? Es la melodía. Esa tan perfecta que consigues pulsando las teclas, las mismas que empañan mis ojos y dibujan mi sonrisa. ¿Aún lo oyes? Sigues dominando a la perfección cada instrumento, haciendo vibrar las cuerdas que recorren mi espalda, escalofríos.
Tú, prodigioso compañero. Luthier de mentes enamoradas.
Tú, prodigioso compañero. Luthier de mentes enamoradas.
martes, 23 de agosto de 2011
2543 kilómetros
Se hundía en el colchón mientras se concentraba en cada una de las partes de su cuerpo. Un brazo, una pierna, un pulmón. Y es que no podía respirar ya con la misma fuerza, ni caminar la misma distancia.
Le faltaba una mitad, debió habérsela dejado al comprar el pan.
Le faltaba una mitad, debió habérsela dejado al comprar el pan.
martes, 19 de julio de 2011
Alabama
Alguien le dijo que no existían los Reyes Magos. En ese momento dejó de creer en todo lo demás. Al fin y al cabo, no tenía sentido la fe si la única noche mágica del año estaba envuelta en esa burda parafernalia. Ni los tres vasos de leche, de la mejor para sus majestades, iban a convencerle esta vez para formar parte del espectáculo. Se puso los cascos, más grandes que sus propias palmas, a un volumen casi aturdidor, capaz de convertir en meros susurros los villancicos que dejaba tras sus talones. Había decidido trazar un plan de vida, buscar un camino menos absurdo y más digno que el de resignarse a vestir trajes brillantes y barbas postizas algún día de su incierto futuro. Atrás quedaban, a ritmo de blues, la inocencia y neutralidad que le caracterizaban.
miércoles, 13 de julio de 2011
A la carta
El sudor en sus mejillas le hacía reflejar los restos del enorme festín que había degustado. Inclinó el asiento hacia atrás y se llevó la mano al crecidísimo vientre que había cosechado. Como pudo, esbozó una leve sonrisa de complicidad a su acompañante de banquete. Habían devorado el tiempo y solo era el primer plato.
martes, 5 de julio de 2011
Camarero, Bronca Limón.
Se tambaleaba. Entró en la casa gritando cosas que mañana no recordaría. Su aliento apestaba a palabras destiladas, demasiado fuertes para ser asimiladas. Había tenido que tragarse aquella historia, en pequeñas dosis. Al menos cuatro rondas de chupitos se había llevado consigo esa noche. La peor parte, siempre fría. Mucho hielo y párrafo ancho. La resaca de mañana iba a darle más de un dolor de cabeza.
lunes, 27 de junio de 2011
Iceberg
El hielo se deshacía. Podía sentir los pequeños pedazos desprendiéndose y cayendo con la sonoridad típica de las tormentas de verano. Un gran charco se formaba ahora bajo sus pies, el agua reflejaba los pedazos de su cuerpo que aún seguían congelados. Se reblandecía, había perdido el miedo a sonreír.
Seguía de pie, quieto y calmado, simplemente lo dejaba suceder.
Seguía de pie, quieto y calmado, simplemente lo dejaba suceder.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)